Biógrafo y amigo del músico español, el periodista español Javier Menéndez Flores lo refiere, en un nuevo libro, a partir de sus letras: “Es un escritor que canta su propia obra”. Acá, la nota original. “El tren de ayer se aleja, el tiempo pasa, la vida alrededor ya no es tan mía, desde el observatorio de mi casa la fiesta se resfría”, canta desde su nuevo disco -Lo niego todo- Joaquín Sabina. La canción se llama Lágrimas de mármol y es la segunda de difusión de este trabajo en el que el español refiere, a lo largo de doce temas, a la incidencia del paso tiempo en él. Canta, también, “superviviente, sí, ¡maldita sea!, nunca me cansaré de celebrarlo, antes de que destruya la marea las huellas de mis lágrimas de mármol, si me tocó bailar con la más fea, viví para cantarlo”. Es un Sabina en estado puro. Y en uno de sus mejores discos, por lejos. Pero no sólo las canciones acompañan este momento de Sabina. Aparece además el libro Sabina - No amanece jamás, el tercero que escribe el ...
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